Bienvenidos a mi página.

Mi nombre es Marinka Sevilla y soy psicoterapeuta transpersonal. Aplico varias técnicas de sanación energética, entre otras, la de registros akáshicos.

Mi país de origen es México y a pesar de que los caminos de la vida me han llevado a otros destinos, siempre he sido una apasionada de su gran cultura espiritual prehispánica.

Mi objetivo principal es ayudar a sanarse a otros, y expandir conciencia sobre el mundo que no podemos ver con los ojos, pero sí sentir con el alma, así como a motivar a que los seres humanos descubran que todo el potencial que necesitamos no esta en el exterior, como siempre nos han contado, sino dentro del ser tan grande que somos.

Personalmente pienso que el autoconocimiento es el camino más correcto para hallar todas las respuestas en nuestra vida para poder sacar a la luz la mejor versión de nosotros mismos.

Gracias a las personas que llegan a mí buscando soluciones a sus problemas se lleva a cabo un aprendizaje mutuo continuo, en el que voy añadiendo nuevos conocimientos a mis sanaciones.

MI EXPERIENCIA PERSONAL CON TÉCNICAS DE SANACIÓN ENERGÉTICA.

Cuando era muy pequeña mi mayor miedo era a la soledad. Hasta una edad avanzada no pude quedarme sola en casa, tenía pánico a la oscuridad y a todo lo desconocido, además de un insomnio crónico, que empeoraba. Mis miedos iban en cadena, convirtiéndose en una pesadilla. Llegué a disociarme de mi misma, queriendo encajar en caminos que no tenían nada que ver con mi propia naturaleza, lo cual me llevaba a estar aún peor. Entonces decidí buscar soluciones.

Intenté conseguir ayuda externa pero, a pesar de notar una mejoría al principio, mis malestares y miedos seguían ahí.

Cuando ya no tenía fe en nada y en nadie llegaron a mi vida los registros akáshicos y otras técnicas de sanación. Empecé a sanarme a mi misma y mi vida cambió para siempre. Al comprender de dónde venían esos miedos que llevaba a cuestas desde la niñez y aplicando esa técnica de sanación, no sólo había perdido el miedo a estar sola, sino que me encantaba estar sola. Mi miedo a lo desconocido se convirtió en un gran interés por todo lo espiritual y empecé a aplicar esas técnicas a otras personas. De esta forma empecé a sentirme realizada cada vez más, porque todo empezaba a cobrar sentido. Así me convertí en psicoterapeuta transpersonal.

No sólo me liberé y sané, además descubrí mi verdadera misión en la vida, que es ayudar a otras personas.

Me encanta implicarme y profundizar en los problemas de los demás como si de mí misma se tratara.

¡Recibido!¡Gracias!¡Me encanta!